Llegar a una situación de caos es muy fácil cuando no hay método, y se agrava por circunstancias como falta de tiempo.
Este es un vestidor de niña, con una estructura muy peculiar pues está en un desván.
Para poner orden estos son los pasos que seguimos: descarte, llevar los juguetes a su lugar en el dormitorio, separar la ropa por temporadas, asignar un lugar según la categoría, colgar, doblar y guardar.
Solo hizo falta comprar los organizadores de IKEA del estante central.
Ahora se puede acceder fácilmente y todo tiene un lugar.
